“Para esos adolescentes existe un bajo deleite en compartir y exhibir un poco lo peor de sí mismos; poco a poco el colegio va creando en cada cadete una horrible vergüenza de ser manso, de ser bueno, de caer alguna vez en la execrable debilidad de conmoverse…. Padres, tutores, oficiales, todos parecen estar de acuerdo en que ‘hacerlos hombres’ es apenas un eufemismo para designar la verdadera graduación, el formidable cometido de la escuela: hacerlos crueles.” MARIO BENEDETTI
La novela
"La Ciudad y los Perros" trata principalmente de la moral y del
comportamiento de los estudiantes del colegio militar Leoncio Prado. Mientras
leemos más nos damos cuenta de que el colegio militar tiene un gran impacto en
la conformación del comportamiento y la mentalidad de los cadetes. Además, esa
cita es un excelente ejemplo de la cruda realidad que viven los estudiantes del
colegio. Sin embargo, es importante notar que no solo el sistema militar tiene
un impacto en el comportamiento de los cadetes, sino que los problemas
familiares también influyen la mentalidad y la conducta de los cadetes en la
novela.
El sistema
militar transmite una atmosfera pesada; esto implica que los estudiantes deben
encarar la disciplina excesiva y exigente que los tenientes imponen en el colegio
además de a un orden jerárquico que permite que los suboficiales, o a los de mayor
rango, abusen libremente de sus subordinados. El maltrato por parte de los
oficiales está reflejado principalmente a través del teniente Gamboa, quien
exige mucho desempeño de los ‘perros’ y los maltrata con frecuencia. Gamboa les
pregunta se prefieren patada de "ángulo recto o seis puntos" y luego
ordena al suboficial Pezoa que les golpeen. Es errático cómo los supuestos "modelos a seguir" de los
estudiantes les muestran la violencia como si esa fuera un incidente casual. Es
debido a este ejemplo de comportamiento que la conducta de los cadetes se ha
vuelto violenta. Para ellos la violencia se
tornó una necesidad de respuesta a cualquier incentivo y la solución para cualquier
problema. Como dice Jaguar, "en el colegio todos
friegan a todos, el que se deja se arruina. No es mi culpa. Si a mí no me joden
es porque soy más hombre. No es mi culpa." Consecuentemente, los cadetes incorporan una mentalidad que para resistir
uno tiene que ser capaz de protegerse de forma agresiva; sin embargo, esta
actitud los hace vengativos. Ellos se vuelven agresivos entre sí mismos con el
fin de probar que son machos de verdad.
Por otro
lado, la novela expande la idea de que la personalidad de uno es moldeada por
el ambiente en que uno crece. Es decir que la sociedad también tiene una gran
influencia sobre el comportamiento de los cadetes. En aquella época los hombres
eran figuras autoritarias y para todo deberían mostrarse vigorosos y prepotentes.
Como resultado, viene la institución de la educación militar; además, como afirma Gamboa sobre el
ingreso de los cadetes en el colegio, "a la mitad los mandan sus padres
para que no sean unos bandoleros. Y a la otra mitad, para que no sean maricas"
(202).
Como
ejemplo vemos a Ricardo, quien ingresa al colegio por la voluntad de su padre
quien quiere hacer de él un verdadero hombre. Igualmente, Alberto ingresa al
colegio por voluntad de su padre quien argumenta que la disciplina del colegio
militar le hará ponerse a la "altura de su apellido". Y vemos también
el Jaguar quien crece en un ambiente de delincuencia y eso lo convierte en un agresor.
Por lo demás, prácticamente todos los cadetes vienen de una familia desintegrada
y por eso los cadetes son integrados al colegio militar para obtener un mejor
censo de disciplina. Sin embargo, además de sufrir con los problemas familiares
los cadetes son enfrentados por múltiples agresiones e insultos en el colegio.
Toda esa violencia y erotismo les torna aún más agresivos y deshumanos,
posiblemente causándolos a utilizar la violencia como una forma vengativa por
el dolor que sienten. Este es el ejemplo de Alberto que anteriormente era
cariñoso y tenían un amor leal por Helena, mientras que al ingresar al colegio
se convirtió en un cadete bruto e perverso. Al igual esta Jaguar, que antes de
la influencia del flaco Higuieras era un chico dulce que se convirtió en un
cadete masoquista que tiene placer en ver los otros sufriendo.
En
conclusión, como la cita argumenta, poco a poco los cadetes pierden su
inocencia y se van convirtiendo en personas más crueles debido a la presión de
la sociedad, de la familia y del propio sistema militar. Además, no les cabe
otro destino a no ser tonarse crueles. Cuando no es el ejemplo de la escuela, los
propios padres buscan desarrollar este estereotipo, y a los pocos que no se encajan
a esta categoría, como es el caso de Ricardo, lo que les restan es ser callados
y humillados por los demás.
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