viernes, 11 de mayo de 2012

Una verdadera historia de Quito


      La novela indigenista de Jorge Icaza, Huasipungo, se centra en el abuso del capitalismo y de la explotación de los indígenas en Ecuador. La obra es ricamente construida y es escrita con un lenguaje tan recio, dinámico y admirable, que Icaza es capaz de sumergir a los lectores al mundo del indio a través de este nuevo drama, que por señal le da al indio andino una nueva modalidad de concebir y de escribir. Aunque es aparente que la novela esta escrita desde un punto de vista del blanco, mientras leemos esta obra literaria empezamos a evidenciarnos de que el narrador, en este caso Icaza, está en realidad retratando los blancos como figuras violentas, egoístas, autoritarias y materialistas. Consecuentemente, la obra es una crítica despiadada de  las condiciones miserables de los indígenas y de la jerarquía social presente.
      Cuando niño, Jorge se trasladó de Quito a una hacienda familiar en la sierra, donde  le supone vivió la más dura experiencia ante los sufrimientos que los indios padecen frente a los patrones y sus mayordomos. Me imagino que Jorge Icaza haya escogido escribir una novela indigenista, presentando descripciones tan crudas de las condiciones de los indígenas, por la popularidad del tema y su profundo conocimiento del asunto. En Huasipungo, Icaza introduce en el ámbito de lo narrativo la realidad social del Ecuador; un ambiente que para él es natural. La novela está escrita en tercera persona y el narrador es omitido y posee una posición exterior y extra diegetico.
      La miríada de recursos literarios utilizados por Icaza en Huasipungo crea una descripción tan grafica y cruda de la dramática realidad de los indios, que llega a conmover a los lectores, logrando transmitirles una sensación de repugnancia y piedad. El lenguaje de Icaza en Huasipungo es bien constituido y mantiene una estructura solida a lo largo de la obra. El idioma que el autor le da al indio es el Quechua, un español substandard, mal hablado, para enfatizar la diferencia de clase social. Asimismo, el autor utiliza un lenguaje mixto, es decir que él varia entre lenguaje literario, coloquial y regional. Sin embargo, hay varios factores que le lleva a Icaza a describir los trazos miserables de los indígenas en la novela; esto incluye la repetitiva comparación del indio con animales. Esta comparación esta hecha con el propósito de demostrarle al lector que los indios están puestos en una clase social tan inferior que llega a ser relevante a la cualidad de vida de un animal en aquel pueblo. Por otro lado, la figura de un perro o un buey esta perennemente presente en la novela y pueden ser vistos como símbolos. El perro, por ejemplo, simboliza compañía y fieldad al dueño; este representa el silencio y una resolución, omitida en la novela, de acabar con esta rígida jerarquía social que separa los indios de los blancos. Por otro lado, el buey simboliza la ganancia; en la obra Andrés se la roba la carne del buey podrido para poder alimentar a su familia. Este comportamiento demuestra la ganancia y el coraje de Andrés de violar las reglas del patrón, para poder providenciar el mejor para su familia.
      Aparte de ser una novela informativa, Icaza narra una historia realística de la vida social en Ecuador. Huasipungo presenta una rígida barrera social entre cada clase social, aunque no les enseña a los lectores al principio los efectos inmediatos de la rebelión. Icaza narra la historia de una manera resignada hasta el final, causando una lentitud en los acontecimientos que me angustiaban siempre que leía la novela. El hecho de que los indios nunca tomaban una posición contra los blancos y se dejaban llevar en esta cruel e importuna vida, me atormentaba y me causaba ansia y un desagrado de seguir leyendo. Empero, esta omisión del poder del indio fue sutil y bastante efectiva. Esto demuestra el verdadero entorno que los indios vivían; ellos no podían enfrentar sus patrones y tampoco eran valientes suficientes para ser capaces de hacerlo. Con todo, uno de los valores reflejados en la obra es la lucha, el combate al final de la obra cuando los indignes enfrentan por primera vez a los blancos y a los gringos. Andrés Chiliquinga congrega espontáneamente a su gente gritando “Nucanchic huasipungo” para defender y preponderarse del único que los pertenece; su huasipungo. Además, el huasipungo es un símbolo de gran significancia en la novela, es el único que le queda a los indios, y por eso es tan substancial para ellos. Por lo tanto, el final del libro me llamo la atención y me hizo realizar que la vida de los indios era en realidad miserable y ellos tenían que se contentar con lo que tenían por el resto de sus vidas, porque ellos no tienen el poderío de tomar una posición. La más cruel que sea, es la realidad y me incomoda. Por lo demás, este fue un hecho sobresaliente que me causó un impacto y me convirtió en una admiradora de esta obra literaria. Yo creo que Huasipungo se hizo una novela con potencia extrema y que todos deberían leerla para tornarse conscientes de esta realidad que es poco conocida, pero substancial.